mirando por la ventana

Me desperté esta mañana con la canción de la bella y la bestia. Un vecino tocaba su flauta desde su ventana. Salgo a la terraza y le escuchamos, yo y algunos vecinos de abajo. Le pedimos que toque otra, porque hoy no hay prisas. Hoy hay tiempo.  A las doce, los niños sacan las ollas y cucharas de madera. La música metálica hace un eco entre los edificios. Desde lo lejos, nos sonreimos, y nos sentimos cerca. A las ocho de la tarde, nos veremos otra vez. Saldremos a nuestras pequeñas terrazas, encenderemos las luces de los móviles y aplaudiremos Read More